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Email marketing: un as bajo la manga en la era digital

A través de los programas de analítica web, que registran todo lo que ocurre en los e-Commerce, sabemos que hay usuarios que navegan por las tiendas online pero no llegan a añadir nada a la lista de deseos o al carrito de la compra. En definitiva, que abandonan el sitio antes de haber realizado ninguna acción útil.

  • Email marketing: un as bajo la manga en la era digital
  • 14/07/2017

El email es uno de los veteranos del marketing digital gracias a su capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías y tendencias que surgen casi a diario.

¿Qué podemos hacer en estos casos? Una buena opción es enviar un email transaccional personalizado que los redirija directamente a finalizar la compra que dejaron a medias para, así, aumentar la tasa de conversión. Con estos emails recordamos al usuario los productos por los que estuvo navegando y mostró un interés particular, además de añadir recomendaciones de otros productos que no miró pero que pueden ser complementarios a sus búsquedas, optando a una venta posible cruzada.

 

El email nos permite acercarnos al usuario de una manera individual y exclusiva, estableciendo una relación directa con él. Es por ello que resulta tan importante su personalización: el usuario quiere sentir que es un cliente importante al que le hacemos llegar ofertas exclusivas.

 

Las cuatro claves de un email que enganche:

 

  1. Añadir un mensaje de urgencia en el asunto que llame la atención del usuario por señalar que los artículos que deseaba se están agotando.
  2. Enviar el mensaje entre los primeros 30 y 60 minutos desde el abandono del usuario a la web sin realizar una compra.
  3. Usar imágenes grandes y vistosas, a las que pueden añadírsele leyendas como ‘comprado hoy’ para aumentar el interés de los usuarios.
  4. Usar únicamente los elementos indispensables: cuanto más minimalista y claro sea el email, menos distraerá al usuario de la compra.

 

La era del email masivo ha acabado. Ahora más que nunca es necesario afinar los mensajes y enviar al usuario aquello que ha indicado que le gusta y dárselo exactamente como desea recibirlo.

 

Si el contenido no es personalizado, el usuario ni siquiera abrirá el correo, o lo que es peor, se cansará de nuestra marca y se dará de baja o nos marcará como spam, logrando justamente el efecto contrario al buscado.