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Internet de las Cosas en el sector del retail

La adopción de esta tecnología es un imperativo para la industria del retail. Se ha convertido en clave para adaptarse a unos hábitos de compra y a unas expectativas de los consumidores que han ido cambiando de manera paralela a la revolución tecnológica que estamos viviendo.

  • Internet de las Cosas en el sector del retail
  • 08/06/2017

¿Para qué usar el IoT? Para aumentar la productividad de toda la cadena de suministro o mejorar la experiencia de compra del usuario, entre otras muchas opciones.

 

El Internet de las Cosas, y su cada vez mayor red de objetos físicos conectados, está conduciendo a una nueva era para los productos de consumo y, por ende, redefiniendo al sector del retail. De hecho, dispositivos inteligentes dotados de sensores y conectividad ya son capaces de recopilar e intercambiar información. Esto significa que son capaces de generar una inteligencia de negocio sin precedentes para el retail, aportando valor desde el almacén hasta las tiendas físicas.

 

Cada vez son más las empresas de retail que están invirtiendo en tecnologías IoT para generar mayores ingresos, reducir los costes y transformar los datos en valor con el objetivo de aumentar la productividad en toda la cadena de suministro. Así lo demuestra el reciente estudio de Zebra Technologies, en el que casi el 67% de los encuestados (responsables de empresas de retail) afirmaba que sus compañías ya habían implementado esta tecnología. Por su parte, el 26% pensaba hacerlo a lo largo del próximo año.

 

Además, el sector del retail también está recurriendo al Internet de las Cosas para personalizar la experiencia de compra. Según la misma encuesta, el 75% de las tiendas afirma que para el año 2021 no sólo sabrán cuándo un cliente concreto está en la tienda, además serán capaces de adelantarse a su visita y personalizar la experiencia para ellos. Para que esto suceda, muchos retailers están apostando ya por dispositivos basados en la localización, con los que pretenden seducir al consumidor con una experiencia 360. ¿Cómo? A través de sensores que monitorizan el recorrido del consumidor por la tienda, o balizas conectadas a sus dispositivos móviles y que activan notificaciones de ofertas en el momento en el que entran en la tienda. Estos son solo algunos ejemplos de las soluciones que se están llevando la mayor parte de las partidas presupuestarias de las empresas que apuestan de manera clara por el IoT.

 

Las balizas (beacons, en inglés), son sensores que se colocan en los estantes, letreros y productos de las tiendas e interactúan con los dispositivos móviles de los consumidores a través de conexión Bluetooth. Están diseñados para enviarles información relevante al usuario, como descuentos especiales.

 

La recopilación de datos ya no es un tema únicamente digital. Las tiendas físicas también empiezan a ser capaces de recopilar esta información, con datos preciosos de su comportamiento: qué pasillos son los más utilizados, qué productos prefieren, qué compras hacen después de pasar por un probador, etc.

 

Y el Internet de las Cosas es la herramienta perfecta para este objetivo. Una tecnología que permite comprender los hábitos y patrones de compra de los clientes para tomar las decisiones adecuadas en marketing, o convertir productos en superventas, o rectificar acciones que no están siendo bien aceptadas. Las posibilidades son infinitas.